Derecho al agua: no dejar a África atrás.

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En el 2010, la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución histórica que reconoce que el acceso al agua potable y al saneamiento es un derecho humano. El texto establece que los Estados deben crear condiciones para brindar acceso universal al agua y al saneamiento, sin discriminación y dando prioridad a las personas más vulnerables. 

Sin embargo, en el mundo hay 2.100 millones de personas que no tienen acceso a agua potable y la escasez de este recurso irá aumentando en paralelo con el crecimiento de la demanda y la intensificación de los efectos del cambio climático. Así lo alerta, el nuevo informe mundial de las Naciones Unidas sobre el desarrollo de los recursos hídricos, publicado con motivo del Día Mundial del Agua del 22 de marzo y que tiene por lema “Agua para todos, no dejar a nadie atrás”.

La cobertura de servicios hídricos administrados de forma segura varía considerablemente según las regiones siendo África subsahariana la más castigada de todas. De hecho, en 2015, apenas el 24% de la población de la región tenía acceso al agua potable y el 28% a los servicios básicos de saneamiento. Ésta escasez de agua entorpece el camino de África Subsahariana hacia el desarrollo y constituye un factor central en la persistencia de la pobreza.

Por el contrario, en nuestro entorno más cercano, el acceso al agua potable es tan inmediato que únicamente y de forma puntual en periodos de escasez de lluvias somos conscientes de la importancia de éste recurso tan vital y necesario. Es un recurso particular no sólo por ser imprescindible para nuestra existencia y la de nuestro entorno sino porque se trata de un recurso finito que se renueva constantemente. Es pues un recurso finito pero insustituible. Hay que repartirlo entre todas las personas que habitamos este planeta, seres humanos, cada vez más números, y nuestro entorno natural, cada vez más deteriorado.

Por ello, desde las ONG de Desarrollo reivindicamos una mirada global a la problemática del agua. Debemos sentirnos corresponsables con aquellos elementos que como el agua, están vinculados a la sostenibilidad de la vida. Y nos preguntamos ¿Habrá agua para todas las personas y para todo? Es decir, ¿Habrá la suficiente agua dulce para producir los alimentos de los casi 10.000 millones de personas que seremos en 2050?

El ser humano utiliza para sí mismo, es decir, para uso doméstico el 11% del consumo total de agua. Hay otro 19% que se emplea en la industria y en generación de energía. El grueso de este preciado líquido, alrededor de un 70%, es consumido por la agricultura (incluyendo ganadería, piscicultura y silvicultura), llegando incluso en los países empobrecidos hasta el 90%. Siendo además el uso del agua por persona un indicador de la desigualdad socioeconómica global. Mientras que en EEUU, se extrae de media 1.583m3 de agua al año por ciudadano/a, en África subsahariana el uso está por debajo de los 100 m3.

La agricultura es clave a la hora de abordar el acceso al agua dulce, tanto pos su porcentaje de uso como por ser al mismo tiempo, causante y víctima de la escasez de agua. Los cultivos de regadío generan el 40% de las cosechas, pero es el sector sobre el que recae el 84% del impacto económico de la sequía.

El uso de agua sin restricciones ha crecido a nivel global a un ritmo vertiginoso: dos veces más deprisa que el aumento de la población en el siglo XX. Y actualmente, la presión demográfica, el ritmo de desarrollo económico, la urbanización, la contaminación y la pérdida indiscriminada de agua debida a una mala gestión están ejerciendo una presión sin precedentes sobre la principal fuente de vida del planeta. Pero a esto, debemos añadir en éstas décadas del siglo XXI dos aspectos novedosos como son; el fuerte impacto del cambio climático y la transformación de las dietas, del consumo de cereales y tubérculos hemos pasado al de proteínas animales, que requieren diez veces más de agua para su producción.

Por todo esto, la revisión del actual modelo de agricultura así como de producción y consumo de alimentos se va a convertir en un tema central para lograr un uso sostenible del agua. Se estima que en 2050 tendremos que producir un 50% más de alimentos, es decir unos 1.000 millones de toneladas más de cereales y 200 millones de toneladas más de carne para cubrir la demanda. Y el problema es que para producir un kilo de carne hacen falta 15.000 litros de agua. En 2014 se produjeron 314 toneladas según la FAO, es decir, que sólo en producir filetes se invirtieron 5.000 millones de litros de agua. Para producir un kilo de arroz hacen falta 1.500 litro de agua. En 2017 se produjeron 754 millones de toneladas de arroz. Para producir un kilo de patadas hasta 150 litros, para uno de tomates 80.

Pero además de para regar los campos y producir alimentos, se necesita agua para beber y para uso doméstico. Según UNICEF, en 2015 solo 96 países (35% de la población mundial) administran agua potable de manera segura, pero aún hay 2.100 millones de personas que no tienen acceso a agua potable en su casa, de las cuales 263 millones caminan más de media hora diaria para conseguir agua, siendo el 73,5% de ellas mujeres. En África hay 38 países donde más de la mitad de la población no tiene lavabos o instalaciones en su propia casa para lavarse las manos con agua y jabón. En casos extremos como Etiopía o la República Democrática del Congo solo el 5% tiene este tipo de infraestructuras.

Según la ONU, para alcanzar la cobertura universal de agua potable y saneamiento se necesitarían 53.000 millones de dólares de EEUU al año durante un periodo de 5 años. No es mucho si se considera que solo el presupuesto de defensa de los Estados Unidos en 2016 fue de 523.000 millones de dólares. Además, la inversión en infraestructuras de agua y saneamiento es rentable y el retorno es alto, especialmente para las comunidades más vulnerables. Cada dólar invertido en agua potable se duplica, y se multiplica 5,5 veces en el caso del saneamiento.

Por lo tanto, sin una mejora decidida e inmediata global en la gestión del agua será imposible lograr un acceso equitativo y seguro al agua por parte de todas las personas, especialmente en aquellas regiones con mayor estrés hídrico como es el África subsahariana. Son necesarias medidas específicas para aumentar el suministro y gestionar la demanda siempre con un enfoque de sostenibilidad y equidad. Y especialmente en la agricultura donde es vital mejorar el uso del agua para la misma.

Para poder lograrlo, es vital que el sistema político y económico favorezca el empoderamiento y participación activa de las comunidades desfavorecidas en la toma de decisiones e implementación de sus propias soluciones de gestión del agua. Son también necesarias inversiones para ampliar la cobertura de agua potable y saneamiento. Y no debemos olivar que existe una corresponsabilidad global para “no dejar a nadie atrás” y que todas las personas debemos aportar en lograr un consumo y uso más sostenible del agua. Es por ello, que en el Día Mundial del agua de 2019 dejamos como epílogo un par de preguntas para la reflexión: ¿Somos conscientes que a menor desperdicio alimentario, más agua disponible en el planeta? ¿Tenemos algo que cambiar y aportar al respecto?

 

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La mujer en África

Aún hoy, en casi todos los países del mundo nacer mujer es nacer con una clara desventaja. Los datos generales nos cuentan que las mujeres tendemos a tener, en términos estadísticos, menos ingresos, menos educación y tenemos mayores posibilidades de sufrir agresiones, y si hablamos de agresiones sexuales la cifra se dispara.

Según los datos, en Nigeria las mujeres tan solo ocupan el 5,8% de los escaños parlamentarios, en Senegal las mujeres cobran en general un 45% menos que los hombres[1]; en Burkina Faso las mujeres van de media un año a la escuela en toda su vida. En República Democrática del Congo un promedio de 48 mujeres y niñas son violadas cada hora[2], y en Somalia la ablación femenina continúa siendo una práctica habitual.

En África existen millones de mujeres que se enfrentan a la violencia, la (in)cultura, las leyes y creencias que menosprecian su papel e importancia. Sin embargo, África es un continente grande y con muchas realidades.

Hace unos meses la senegalesa Rokhiatou Gassama, presidenta de la ONG COSEF (Conséil Sénegalais de Femmes) en Senegal, contaba en la Casa de las Mujeres de Donostia cómo las mujeres senegalesas lucharon por el derecho al voto y lo consiguieron antes que en Francia; o cómo han luchado hasta que la ley de paridad fuera una realidad convirtiéndose en un referente en África en cuanto a la participación de las mujeres en la vida política.

Según un estudio del Foro Económico Mundial hay dos países africanos que se encuentran entre los 10 primeros con mayor igualdad de género, Ruanda y Namibia, que por cierto están por delante de España que se sitúa en la 29ª posición[3].

La determinación y la fuerza de las mujeres africanas son un potente motor de desarrollo. El 60% de las pequeñas explotaciones agrícolas están gestionadas por mujeres, que son a su vez las que han llevado la sororidad a su máxima expresión a través del asociacionismo. Son 2.000 las mujeres nigerianas que le están plantando cara a Boko Haram organizadas en el movimiento Knifar. Sahlework Zewde fue elegida como la primera presidenta de Etiopía (con ella solo quince mujeres son jefas de estado actualmente).

Estamos en la Década de las Mujeres Africanas (2010-2020), el continente africano ha demostrado a nivel formal, un firme compromiso con la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Son muchos los países africanos que han ratificado la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y el Protocolo sobre los Derechos de la Mujer en África de la Unión Africana.

Las voces africanas resuenan en defensa de la igualdad y en pro del feminismo: Chimamanda Ngozi Adichie; Remei Sipi Mayo; Everjoice Win; NoViolet Bulawayo,… Con esto la pasividad de la mujer africana queda desmentida, porque son ellas grandes creadoras de estrategias para la supervivencia de todo su entorno que reivindican referentes, crean espacios propios y mejoran sus sociedades.

Es cierto que nacer en África siendo mujer es una desventaja pero en esta batalla, la del feminismo africano, hay un ejército compuesto por mujeres fuertes y tan diferentes como lo son sus países de origen, pero con un objetivo común: la igualdad de oportunidades y derechos.

[1] Indicadores de Desarrollo Humano, índices estadísticos 2018. PNUD http://hdr.undp.org/sites/default/files/2018_human_development_statistical_update_es.pdf

[2] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3093289/

[3] http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2018.pdf

Esklabotzaren Aboliziorako Nazioarteko Eguna

Esklabotzaz ari garela, garai jakin bateko esplotazio-mota hura datorkigu burura gehienoi: XV. mendetik XIX.era bitartean Europara eta Amerikako kolonietara eraman zituzten Afrikako beltzena.

Baina zibilizazio gehienetan erabili izan da esklabotza (Sumeria —munduko lehen zibilizaziotzat jo ohi da—, Grezia, Erroma eta Arabia, besteak beste), zenbait eratara: gerra-gatibuak, mendean hartutako herrietako jendea, zorrak ordaintzen ez zituztenak… Beraz, Antzinarotik existitzen da esklabotza, lehen zibilizazioak sortzearekin batera; gero, Erdi Aroan, bere horretan jarraitu zuen, eta aro kolonialean izan zuen unerik gorenena, Afrikako esklaboak Atlantikoaz haraindi eramaten zituztenean, alegia.

Esklabotza haren abolizioa ez zen erritmo eta sasoi berean gauzatu herrialde eta kolonia guztietan. Mexikon, adibidez, 1810ean dekretatu zen; Erresuma Batuan, 1833an; Frantzian, berriz, 1848an iritsi zen behin betiko abolizioa…

2007ko abenduan, Nazio Batuen Erakundeko Batzar Orokorrak Atlantikoaz Haraindiko Esklaboen Salerosketaren Abolizioaren Bigarren Mendeurrena ospatzeko eguna izendatu zuen martxoaren 25a. 2008an hasi zen ospatzen egun hori, esklabotzaren biktimen eta Atlantikoaz haraindi saldu eta erosi zituzten afrikarren omenez.

Baina esklabotza ez da iraganeko kontua soilik. Afrikako herrialde bat, Mauritania, izan da esklabotza ofizialki abolitu zuen azkena: 1981ean, duela 37 urte besterik ez direla. Baina abolizio ofizialak gorabehera, gaur egun ere bizirik dirau antzinako zenbait esklabotza-motak, ohitura eta sinesmen tradizionalen itzalpean. Gizarteko talderik ahulenen aurkako diskriminazio oso errotu baten emaitza dira esklabotza-mota horiek: behe-ikastetako jendea, gutxiengo tribalak, herri indigenak, neska-mutikoak…

Horregatik, 1996an (Atlantikoaz Haraindiko Esklaboen Salerosketaren Abolizioa Ospatzeko Nazioarteko Eguna izendatu dute baino 11 urte lehenago), Esklabotzaren Aboliziorako Nazioarteko Eguntzat aldarrikatu zuten abenduaren 2a, egungo esklabotzaren irainaz kontzientziatzearren gizartea. 1949ko abenduaren 2an onartutako pertsonen salerosketa eta besteren prostituzioaren esplotazioa debekatzen duen Hitzarmena gogoratzeko hautatu zen egun hori.

Zeri deritzon esklabotza? Mehatxuak, indarkeria, hertsadura, engainua edo botere-abusua direla medio pertsona batek utzi edo gainditu ezin dituen esplotazio-egoerei. Hauek dira gaur egungo esplotazio-modu nagusiak, non zenbait era tradizional eta modalitate berri batzuk nahasten baitira: lan behartua eta laneko esplotazio behartua (gehienbat etxeko lanetan, eraikuntzan, nekazaritzan, elikagaien industrian, ehungintzan eta sexu-esplotazioan); pertsonen salerosketa edo trafikoa, haurren ezkontza, haurren lanaren zenbait mota, eta neska-mutikoak gatazka armatuetarako errekrutatzea.

Urtero, milioika pertsona (emakumeak eta adingabeak, gehienak) engainatzen, saltzen eta hertsatzen dituzte, edo ihes egiterik ez duten esplotazio-egoeretara makurrarazten. Milaka milioi dolar mugiarazten ditu munduan industria horrek, zeina, sarritan, inongo zigorrik jaso gabe diharduten gaizkile-talde antolatuek gidatzen baitute.

Zenbaki batzuk aipatzearren, 40 bat milioi lagun dira esklabotasun modernoaren biktima mundu osoan, Lanaren Nazioarteko Erakundeak (LANE) emandako datuen arabera. Emakumeei eta neskei eragiten die gehienbat “gaitz” horrek (% 71, ia 29 milioi lagun). Biktimen % 25, berriz, haurrak dira, 10 bat milioi.

Afrika da esklabotasun modernoa maizen jasaten den inguruneetako bat. Haurren lanari dagokionez, Afrikakoak dira munduan esplotazio-mota hori jasaten duten bost eta hamazazpi urte bitarteko neska-mutikoen % 47,43. Prostituzioan edo meatzaritzan lan egitera behartuta daude bost eta hamalau urte bitarteko 80 bat milioi haur kontinente horretan. Pertsonen salerosketari dagokionez, urtero 200.000 neska-mutiko afrikar saltzen dituzte pertsona-trafikatzaileek, AEBn batez ere, UNICEFen kalkuluen arabera. Afrikan, 14 euroan eros daiteke adingabe bat. LANEren arabera, urtean zazpi mila milioi dolarreko irabaziak dakarzkie kriminalei trafiko horrek. Bestalde, pertsonen salerosketa-kasuen ugaltzea eta lehen arazo hori hainbeste jasaten ez zuten inguruetara zabaldu izana estu lotuta dago zailtasun ekonomikoen areagotzearekin, legez migratzeko arazoekin eta gatazka armatu larriekin. Horregatik, garabidean dauden herrialdeetan gertatzen da gehienbat; Afrikako herrialde askotan, esate baterako.

GPAko kideok bat egiten dugu esklabotza modernoa gaitzesteko eta hari buruz gizartea kontzientziatzeko ekimenekin, eta dei egiten diegu estatuei zein nazioarteari esplotazio-mota hori erabat ezabarazteko lanean jarrai dezan.

http://www.un.org/es/events/slaveryabolitionday/

http://www.ngenespanol.com/traveler/lugares/17/11/28/mauritania-fue-el-ultimo-pais-en-abolir-la-esclavitud/

http://noticias.universia.net.co/en-portada/noticia/2011/12/02/895098/dia-internacional-abolicion-esclavitud.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Esclavitud

https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_para_la_Abolici%C3%B3n_de_la_Esclavitud

Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud

Cuando oímos hablar de esclavitud, lo primero que nos viene a la cabeza a la mayoría es aquel tipo de explotación en aquella época: la de la población negra de África, llevada a Europa y a las colonias de América para servir a la población blanca entre los siglos XV y XIX.

Sin embargo, la esclavitud se ha dado en gran parte de las civilizaciones, desde la sumeria -que se considera como la primera y más antigua del mundo- a la griega, la romana o la árabe, en diferentes tipologías (esclavitud de prisioneros de guerra, de pueblos conquistados, por deudas, etc.). Así, la esclavitud existe desde la Edad Antigua -época histórica que coincide con el surgimiento y desarrollo de las primeras civilizaciones-, siguió durante la Edad Media, y su punto de mayor magnitud lo supuso la trata transatlántica de esclavos y esclavas africanas de la época colonial.

La abolición de aquella esclavitud fue dándose a diferentes ritmos en los diferentes países y colonias. Así, por ejemplo, en México se decretó en 1810, en Reino Unido en 1833, la abolición definitiva en Francia llegó en 1848, etc.

En relación a esto, en diciembre de 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 25 de marzo como Día Internacional para la Conmemoración del Bicentenario de la Abolición del Comercio Transatlántico de Esclavos y esclavas -que empezaría a celebrarse a partir de 2008-, en recuerdo a las víctimas de la esclavitud y la trata transatlántica de esclavos y esclavas.

Sin embargo, la esclavitud no es un hecho del pasado. El país africano de Mauritania ha sido el último en abolir oficialmente la esclavitud, en 1981, hace tan solo 37 años. Pero en la actualidad, a pesar de las aboliciones oficiales, viejas formas de esclavitud subsisten en todo el mundo al amparo de creencias y costumbres tradicionales. Esas formas de esclavitud son el resultado de una discriminación arraigada contra los grupos más vulnerables de la sociedad, como las personas consideradas de casta inferior, las minorías tribales, los pueblos indígenas, o los niños y niñas.

Por eso, ya en 1996 (11 años antes de la designación del Día Internacional de conmemoración de la abolición del comercio transatlántico de esclavos y esclavas) se había establecido el 2 de diciembre como el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, para concienciar a la opinión pública sobre el flagelo que supone la esclavitud moderna. La fecha del 2 de diciembre fue elegida para conmemorar el aniversario del Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena, aprobada el 2 de diciembre de 1949.

La esclavitud hace referencia a situaciones de explotación que una persona no puede rechazar o abandonar debido a amenazas, violencia, coerción, engaño o abuso de poder. Las principales formas de esclavitud moderna, que incluye formas tradicionales junto con nuevas modalidades, corresponden a: el trabajo forzoso o la explotación laboral forzada (típicamente trabajo doméstico, en construcción, en agricultura, en la industria alimentaria, en la industria textil, explotación sexual, etc.), la trata o tráfico de personas, el matrimonio infantil, ciertas formas de trabajo infantil, o el reclutamiento de niños y niñas para utilizarlos en conflictos armados.

Cada año millones de personas, en su mayoría mujeres y menores, son engañadas, vendidas, coaccionadas o sometidas de alguna manera a situaciones de explotación de las cuales no pueden escapar. Constituyen la mercancía de una industria mundial que mueve miles de millones de dólares y que está dominada por grupos de delincuentes organizados que operan en muchas ocasiones con impunidad.

Por poner cifras, según la OIT (Organización Internacional del Trabajo), más de 40 millones de personas en todo el mundo son víctimas de la esclavitud moderna. Las mujeres y las niñas se ven afectadas de manera desproporcionada por esta lacra, representando el 71 por ciento del total, casi 29 millones. Del total de víctimas, un 25% son niños y niñas, alrededor de 10 millones.

África es una de las regiones donde la esclavitud moderna es más frecuente. En lo que a trabajo infantil se refiere, tenemos que el 47’43% de niños y niñas de entre 5 y 17 años víctimas del trabajo infantil en el mundo se encuentra en África. Allí 80 millones de niños y niñas de entre 5 y 14 años son obligados a trabajar en la prostitución y actividades como la minería. En lo que a trata de personas se refiere, Unicef calcula que 200 mil niñas y niños africanos son vendidos cada año por los traficantes únicamente hacia los EEUU. En África se venden menores por 14 dólares, actividad que según la OIT reporta a los criminales 7 mil millones de dólares anuales. El aumento del número de casos de trata de personas, así como su expansión a zonas que antes no estaban tan afectadas, coincide con el aumento de las dificultades económicas, los obstáculos a la migración legal y la existencia de graves conflictos armados. Por eso, ocurre principalmente en países en desarrollo, como muchos países africanos.

Desde el GPA nos sumamos a la denuncia y concienciación sobre la esclavitud moderna, e instamos a los Estados y la Comunidad internacional a seguir trabajando para su completa erradicación.

http://www.un.org/es/events/slaveryabolitionday/

http://www.ngenespanol.com/traveler/lugares/17/11/28/mauritania-fue-el-ultimo-pais-en-abolir-la-esclavitud/

http://noticias.universia.net.co/en-portada/noticia/2011/12/02/895098/dia-internacional-abolicion-esclavitud.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Esclavitud

https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_para_la_Abolici%C3%B3n_de_la_Esclavitud

#A25 Neska eta emakumeen kontrako indarkeriaren aurkako nazioarteko eguna

“Borroka hitza gazteleraz, lucha, izen femeninoa da eta pluralean jokatzen den aditza da”

Afrikako emakumeen borrokari izena jartzea praxis feministaren parte da.

Saharaz Hegoaldeko Afrikan kontrol soziala eta emakume eta nesken aurkako indarkeria mekanismoak gaiztotu egin dira azkenaldian, mugimendu feministak eta ekintzaile Afrikarrak inoiz baino aktiboago egon arren.

Egiturazkoak, sozialak eta globalak diren desorekak dira Saharaz Hegoaldeko Afrikarren pobrezia suertatzen dutenak eta egoera horren jarraikortasuna sustatzen dutenak, gizonen emakumeenganako botere erlazioak erreproduzituz. Hala ere, duela hamarkadak ari dira garapenerako agenteak borrokan, mugimendu feministen eta emakumeen Giza Eskubideen borrokan diharduten beste zenbait Afrikar sinpatizanteen eskutik.

Datorren 2018ko abenduak 10ean Giza Eskubideen Adierazpenaren 70. urteaurrena beteko da; horri gehitu behar diogu mende baten laurdena baino gehiago duela jada Emakumeen Kontrako Edozein Diskriminazio Formaren Ezabapenaren Inguruko Hitzarmenak (CEDAW-k, 1979ko abendua), eta ia bi hamarkada Charte Africaine des Droits de l’Homme et des Peuples relative aux Droits de l’Homme et des Peuples relative aux droits de la Femme en Afrique (CADHP/DFA,1999 uztaila) atera zenetik. Hala ere, kalkulatu ezin den emakume, nerabe eta neska afrikar kopuru handi batek mota guztietako diskriminazio eta indarkeriak pairatzen dituzte eta horregatik da horren garrantzitsua gaiaren inguruan hausnartzea.

Aldagai sozial, ekonomiko, kultural, ideologiko, erligioso eta estrukturalak daude gatazkaren oinarrian. Emakumeen Mutilazio Genitala, Hezkontza behartuak, ohore krimenak dira egituraketa patriarkal eta kultural honen parte (baino ez bakarrak). Bizitza aske eta beteak bibitzea oztopatzen dute, alegia. Afrikako parte askotan, harresiak eta oztopo sekularrak daude emakumeen eta nesken eskubideak sustatzea ekiditen dutenak. Harresi eta oztopo hauek kontu handiz eta jakinduria handiz ezarriak izan dira mende eta urteetan zehar lehen azaldutako aldagaiei esker; hala nola, Estatuak, familiak, gizarteak, eskolak, eta erligioak bezalako instituzio garrantzitsu ezberdinek ongi definitu eta landutako kontrol sozialerako mekanismo eta sistemak dira.

Niger-eko 3tik 2 neska 18 urteak bete aurretik ezkonduko dira. Behin ezkondu direla, neska hauek ama izaten hasten dira, hori baita beraien itxaropen edo aukera bakarrenetarikoa. Nigerreko nerabe haurdunaldien tasa munduko bigarren altuena da (UNFPA-2018).

Eskualdeak, aldi berean, munduko haur heriotza tasarik altuena du. Haur bat 5 urte bete aurretik hiltzearen arriskua herrialde aberatsetan baino 15 aldiz altuagoa da (UNICEF, 2017) eta honek familiak seme-alaba gehiago eduki nahi izatea eramaten ditu; 2050erako kalkulatzen da Saharaz Hegoaldeko Afrikak munduko gizarteria gaztearen 37% edukiko duela. Haurdunaldi goiztiarrek ondorio negatiboak dakartzate maila sozioekonomikoan, formakuntzarako eta hezkuntzarako aukerak murrizten dituztelako, eta horrekin pobreziaren zirkulu biziosotik ateratzeko aukerak nabarmenki murrizten dira.

Hamarkada hau afrikako emakumeen (2010-2020) hamarkada da, ahots anitz ditugu entzunak eta erabat aitortuak, adibidez, Himamanda Ngozi Adjchie; edota horren ezagunak ez diren baino berdin berdin garrantzitsuak diren Amina Mama, Molara Ogundipe, Houria Bouteldia esaterako, Afrikako ideologa eta doktora batzuk izendatzearren.

Diskurtsoen gehiengoan puntu komun bat topatzen dugu ikerketen eta ikasketen zailtasun eta indikadore negatiboen zerrenda (emakume afrikarra – eskubideak) ; datu hauei ezin diegu bizkarra eman, nahiz eta etnozentrismo europeistara garamatzaten, gutxienez, hausnarketa baterantz bideratzen bait gaituzte.

Gizon eta emakume Afrikarrak dira aktore garrantzitsuenak euren gatazkei konponbidea emateari begira, eta gainontzeko gizarte guztiek bezalaxe patroi eta eredu patriarkalak eraldatzeko era topatuko dute. Emakume afrikarrak feministak izan dira beti, baino batez ere biziraupen estrategien sortzaile izan dira eta dira, Remei Sipi Mayo idazle eta ekintzaile Afrikarrak dioen modura.

Lidergotza honetan Afrikak ez du Europaren beharrik. Ez behintzat askotan kontinentera hurbiltzeko aplikatzen diren arduragabekeri begiradak. Europa, España eta baita Euskal Herriak ere, Afrikarrei ahotsa emateari ekin beharko liokete, ordezkaritza espazio errealak sustatuz, ikusgarritasun politikoa bermatuz, komunikbideak edo erabakitzeko aukera duten antolakunde sozialetan tartea eskeiniz, hau da, botere espazioak partekatuz gure testuinguru berberan bizi diren Afrikar jatorria duten pertsonekin.

Artikulu hau lagun on bati dedikatua dago, zeina gaur egun gure artean ez dagoen arren, bere borrokak badarrai. Aminata Dramare Traoré: Malín jaio zen 1942an. Kultur Zinegotzia izan zen 1997tik 2000ra. Forum pour l’autre Malíko koordinatzailea izan da eta 4 liburu idatzi ditu:  L’étau. L’Afrique dans un monde sans frontières (Actes Sud, 1999) Le Viol de l’Imaginaire (Fayard/Actes Sud, 2002) Lettre au Président des Français à propos de la Côte d’Ivoire et de l’Afrique en général (Fayard, 2005) L’Afrique humiliée (Fayard, 2008).

#25N día internacional para la Eliminación de toda violencia contra las niñas y las mujeres

“Lucha es un sustantivo femenino y un verbo que se conjuga en plural”

Poner nombre a la acción de lucha de las mujeres africanas es parte de la praxis feminista.

Los mecanismos de control social y la violencia contra las mujeres y las niñas en África Subsahariana se han recrudecido a pesar de que los movimientos  feministas y activistas africanos están más activos que nunca.

Los desequilibrios sociales/estructurales y globales que dan origen a la pobreza en África Subsahariana hacen que esta perdure y consagren la dominación del hombre sobre la mujer. A pesar de los importantes esfuerzos desplegados desde hace décadas por las y los actores de desarrollo y el combate encarnizado desde los movimientos feministas y otros simpatizantes africanos, que luchan por los DDHH de las mujeres.

Este 10 de Diciembre del 2018 se cumplirá el 70º Aniversario de la Declaración de los DDHH;  a ello sumamos más de un cuarto de siglo  de la adopción de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la mujer (CEDAW, Diciembre 1979); y casi dos décadas de la adopción de la Charte Africaine des Droits de l’Homme et des Peuples relative aux Droits de l’Homme et des Peuples relative aux droits de la Femme en Afrique (CADHP/DFA, Julio de 1999). Y sin embargo, un número incalculable de mujeres, adolescentes y niñas africanas siguen sufriendo todo tipo de discriminación y violencias; por ello, es necesario reflexionar sobre las causas.

Factores socio económicos, culturales, ideológicos, religiosos y estructurales, están en la base del problema. La mutilación genital femenina, matrimonios forzosos; los crímenes de honor son parte de estas estructuras patriarcales y culturales (que no las únicas) impiden vivir vidas libres y plenas. En muchas partes en África, barreras y obstáculos seculares a la promoción de los derechos de la mujer y de la niña persisten. Barreras y obstáculos cuidadosa y sabiamente mantenidos a lo largo de los siglos y de los años por los factores arriba mencionados; así como, los mecanismos y sistemas de control social bien definidos y elaborados por instituciones tan diferentes como importantes, como por ejemplo: el Estado, la familia, la sociedad, la escuela, y la religión.

Más de 2 de cada 3 niñas del Níger contraen matrimonio antes de cumplir 18 años. Una vez que contraen matrimonio, la expectativa general es que las niñas comiencen a tener descendencia. La tasa de fecundidad adolescente del Níger es la segunda más alta del mundo (UNFPA-2018).

La región continúa presentando las tasas de mortalidad infantil más altas del mundo. El riesgo de que una niña  o un niño muera antes de cumplir 5 años es casi 15 veces superior al de los países de ingresos altos (UNICEF, 2017) y esto lleva a las familias a querer  tener más hijas e hijos; se calcula que en 2050 África Subsahariana tendrá el 37% de la población joven del mundo. Las maternidades tempranas tienen efectos negativos a nivel socioeconómico, puesto que  cortan las posibilidades de  formación y educación de esas niñas, y con ello limitan las posibilidades de salir de un círculo vicioso de pobreza.

Estamos en la Década de las Mujeres Africanas(2010-2020), tenemos innumerables voces que son escuchadas y altamente reconocidas, como la de Chimamanda Ngozi Adichie; y otras  menos conocidas pero igual de importantes como Amina Mama, Molara Ogundipe; Houria Bouteldja, por nombrar solo algunas de las  activistas, doctoras e ideólogas africanas.

En la gran mayoría de los discursos encontramos un punto en común ante la lista de dificultades e indicadores negativos (mujer africana- derechos) de investigaciones  y estudios; datos que no podemos pasar por alto, pero que nos llevan  desde el etnocentrismo  europeísta, como mínimo a una  reflexión.

Las personas africanas están siendo y serán protagonistas en la erradicación de sus problemas, y como todas las sociedades encontrarán la manera de modificar los patrones y modelos patriarcales que les oprimen. Las mujeres africanas han sido siempre feministas, pero sobre todo han sido y son grandes creadoras de estrategias de supervivencia, tal como nos dice la escritora y activista Africana Remei Sipi Mayo.

Y en este liderazgo África no necesita a Europa. No al menos con las miradas de displicencia con la que muchas veces se pretende un acercamiento al continente. Europa, España, Euskadi podrían empezar por darle voz, espacios de representaciones reales, visibilidad en la política, en los medios de comunicación o en las organizaciones  sociales  con posibilidades de  decisión. Sí, podríamos empezar por ceder espacios  de poder y compartirlos con las y los africanas y africanos que viven en nuestro entorno.

Artículo dedicado a  una amiga que ya no está pero que su lucha queda y persiste.  Aminata Dramare Traoré: Nació en Malí el año 1942 fue Ministra de Cultura desde el 1997 al 2000.  Ha sido coordinadora el Forum pour l’autre Malí y ha escrito cuatro libros:   L’étau. L’Afrique dans un monde sans frontières (Actes Sud, 1999) Le Viol de l’Imaginaire (Fayard/Actes Sud, 2002) Lettre au Président des Français à propos de la Côte d’Ivoire et de l’Afrique en général (Fayard, 2005) L’Afrique humiliée (Fayard, 2008)

Wakanda amestua

Azaroaren 20a Afrikako Industrializazioaren Eguna da, eta nazioarteko komunitateak kontinente horretako industrializazioa sustatzeko konpromisoa hartzea du xede. Afrika mundu osoan arlo horretan gutxien garatuta dagoen eremua da, eta oso ekarpen txikia egiten die munduko industria-sareari eta esportazioei. NBEren Batzar Nagusiak Afrikako Industria Garapenaren Hirugarren Hamarkada izendatu zuen 2016-2025 aldia. Afrikako BPGaren batez besteko igoera % 5,7ra iritsi zen 2000-2010eko hamarkadan, eta, beraz, beste kontinenteetakoa baino handiagoa izan zen aldi horretan. Gure hegoaldeko kontinentea 2008ko krisiaren ondoren hobekien suspertu den eskualdeetako bat izan da.

Nazioarteko komunitateak Afrikaren inguruan agertzen dituen nahien (asmo onekoen zein bestelakoen) eta kontinente gazte batek ibilera zertxobait bizkortzen duenean (baliabideek eta tresnek erritmo horri jarraitzen ez badiote ere) erakusten duen ahalmenaren arteko kontraesana dirudiena, nolanahi ere, Afrikako industria-garapena iparraldeko betaurrekoekin ikusteko dugun joeraren adierazgarria da. Hori dela eta, Afrika High–Tech baten irudikapenik onena lortzeko, zientzia-fikziora jo dugu. XX. mendearen erdialdeko herri-kulturan eta orduko adierazgarririk garrantzitsuenetako batean (hots, bederatzigarren artean) murgiltzen bagara, Lee-k eta Kirby-k 1966. urtean egin ziguten oparia aurkituko dugu: gainerakoengan eraginik ez izateko helburuarekin ezkutatuta dagoen Afrikako lur-eremu aberats eta teknologikoki oso aurreratu baten amets gauzaezina. Wakandako erresuma Pantera Beltza izeneko heroi marveldarraren bizilekua da (kasualitatez, urte horretan bertan sortu zen Kalifornian izen bereko autodefentsa-mugimendua), eta vibranium mineralaren propietate ia miragarrietan oinarritzen du bere boterea maila guztietan. Mineral horren jatorria gizakia sortu zen garaian espaziotik iritsitako meteorito bat da.

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